Los campeones mundiales fueron Rareș Cojoc y Andreea Matei, una pareja rumana que, ante su público local, logró una victoria extraordinaria al imponerse a los mejores bailarines del mundo en la disciplina Estándar. El resultado oficial de la WDSF confirma su primer puesto en la final mundial celebrada en Sibiu.
Para Cojoc y Matei se trata de un éxito de enorme valor: el título mundial de 2025 supone un hito fundamental en su trayectoria deportiva y consagra definitivamente a la pareja como uno de los grandes protagonistas absolutos de la danza deportiva mundial. Ganar un Campeonato del Mundo en su propio país hace que este logro sea aún más especial, convirtiendo la velada de Sibiu en un momento memorable para todo el movimiento rumano.
La pareja ha sabido destacar por su elegancia, calidad técnica, musicalidad y gran dominio de la pista. Su actuación ha confirmado un crecimiento constante y una madurez competitiva ya plenamente reconocida a nivel internacional. A lo largo de la temporada 2025, Cojoc y Matei ya habían obtenido resultados de altísimo nivel, entre los que se incluyen victorias en los Grand Slam Standard de Roma, Stuttgart y Wuxi, además del éxito en el World Open de Bangkok, hasta llegar al triunfo mundial de Sibiu.
También fue importante el resultado de Italia, representada en la final por Andrea Roccatti y Julia Mozdyniewicz, quienes lograron un prestigioso quinto puesto mundial, confirmando así la presencia italiana en lo más alto de la categoría Adult Standard.
Clasificación final – Campeonato Mundial de Baile Estándar para Adultos de la WDSF 2025
Rareș Cojoc – Andreea Matei – Rumanía – Salida n.º 27
Dariusz Mycka – Madara Freiberga – Polonia – Salida n.º 59
Dmitri Kolobov – Signe Busk – Dinamarca – Puesto n.º 47
Georgy Kalashnikov – Daria Grigore – Rumanía – Salida n.º 45
Andrea Roccatti – Julia Mozdyniewicz – Italia – Salida n.º 70
Simonas Seikauskas – Liucija Norusaite – Lituania – Puesto n.º 75
El triunfo de Rareș Cojoc y Andreea Matei en el Campeonato Mundial de la WDSF de 2025 marca una página importante en la historia del baile deportivo estándar. Una victoria forjada con talento, disciplina y constancia, que ha otorgado a Rumanía un título mundial inolvidable y a la pareja un lugar destacado en la élite internacional.